
Introducción
Creamos la lámpara de tratamiento de superficies para pastillas de freno con un único objetivo: ser una fuente de calor infrarrojo concentrado, útil en el proceso de curado de las pastillas de freno. Nuestro objetivo era simple: proporcionar un control térmico eficaz que evite grietas y defectos durante el curado de la resina, y que ayude a que el material de fricción sea más resistente desde el principio.
No se trata de un calentador de uso general. Es una herramienta diseñada específicamente para satisfacer las exigencias térmicas específicas de la fabricación de pastillas de freno.
Detalles técnicos
Cuando se curan las pastillas de freno, lo que suele causar problemas es el choque térmico. Por eso, la lámpara debe generar calor rápidamente, pero sin exceder los límites permitidos. Si la temperatura sube demasiado, el aglutinante se agrieta.
La lámpara funciona a 400 V, lo que permite obtener alta potencia en un tamaño compacto. Esto significa que el proceso de curado es rápido y consistente, ciclo tras ciclo. La longitud de 300 mm está diseñada para adaptarse a las herramientas estándar utilizadas en la fabricación de pastillas de freno; así, se puede tratar una sola pastilla de manera eficiente, sin desperdiciar energía en espacios innecesarios.
Material utilizado
En su interior, hay un elemento halógeno de onda corta, ubicado dentro de una envoltura de cuarzo. El cuarzo puede resistir los choques térmicos que podrían romper el vidrio común. Además, emite calor infrarrojo directamente hacia la superficie de la pastilla, sin dispersarlo en otras áreas.
La capa reflectante está diseñada para concentrar la energía hacia abajo, aumentando así la densidad de poder en la superficie de la pastilla y reduciendo el calor sobrante que podría dañar los componentes del equipo. El conector R7s es práctico, robusto y seguro. Permite fijar la lámpara en su lugar, manejar la corriente de manera segura y facilitar su conexión al sistema existente como reemplazo directo.
Efectos en la práctica
Cuando se utiliza esta lámpara con un control preciso de la temperatura infrarroja, la pastilla se calienta rápidamente y de manera uniforme. El aglutinante se cura sin que la resina se evapore, lo que reduce la porosidad de la pastilla. Gracias al control de la temperatura, también se reduce la expansión desigual de la pastilla, lo que evita grietas en sus bordes.
Un punto importante a tener en cuenta es que la alta densidad de calor requiere un sistema de enfriamiento y ventilación adecuado alrededor de la lámpara. Si el sistema de enfriamiento no es suficiente, la lámpara seguirá funcionando, pero se perderá la consistencia en los resultados.
Cuando todo está configurado correctamente, se obtiene un proceso de curado estable, predecible y confiable. Se reducen las pastillas defectuosas, se logra una mayor resistencia en las pastillas y disminuye la necesidad de retrabajarlas.