
Detenga ese sonido estridente: ¿Por qué su proceso de curado es el verdadero culpable?
Si está enfrentándose a ruidos en los frenos, debe examinar el horno utilizado para el proceso de curado. La mayoría de las veces, ese sonido molesto proviene precisamente de allí.
Cuando los materiales de fricción no se curan de manera uniforme, se generan tensiones internas y diferencias en la densidad del material. Esto provoca la formación de “puntos duros” que vibran contra el rotor. Ese es el sonido que escucha. No se trata de un misterio; es simplemente una cuestión de física.
Llevar el calor donde realmente importa
La mayoría de los hornos convencionales solo calientan la superficie. El calor tiene que avanzar lentamente hacia el centro. Es un proceso lento que hace que la parte central del material quede sin calentarse adecuadamente.
Nosotros utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta. En lugar de esperar a que el calor penetre en el material, la radiación infrarroja atraviesa directamente el material, calentando las moléculas por todas partes al mismo tiempo. El resultado es una curación uniforme desde la superficie superior hasta la placa posterior del material. Sin diferencias en la densidad, sin vibraciones extrañas… y, lo más importante, sin ruidos.
Los engranajes y el calor
Para alcanzar temperaturas elevadas rápidamente, utilizamos lámparas de cuarzo de alta potencia. Estas emiten una gran cantidad de calor concentrado. Pero no se pueden usar así como así; es necesario ajustar la tensión y la potencia según el tamaño del horno. De lo contrario, habrá zonas frías en el material.
Un consejo: si utiliza un gran número de lámparas de 2000 W o más, el chasis del horno sufrirá las consecuencias. Se trata de mucho calor. Asegúrese de que sus ventiladores de refrigeración e el aislamiento puedan manejar esa carga. De lo contrario, el marco del horno podría deformarse.
Mantener todo funcionando
Utilizamos conectores estandarizados, porque nadie quiere volver a conectar todos los cables solo porque una bombilla se ha quemado. Basta con reemplazarla y seguir adelante. Es simple.
Pero aquí hay un truco profesional: trate esos tubos de cuarzo con mucho cuidado. De verdad. Una sola huella dactilar puede crear un punto caliente en el vidrio, y eso suele ser lo que acaba dañando el filamento. Utilice guantes sin pelusas al instalarlos. Tarda dos segundos, pero eso hace que las lámparas duren mucho más tiempo.